Construyendo ideas, tejiendo solidaridad

Migrar #EsUnDerecho. Las causas son muchas. El derecho, el mismo

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Campaña “MIGRAR #EsUnDerecho. Las causas son muchas. El derecho, el mismo”

Federación Aragonesa de Solidaridad, Plataforma Ciudadana contra el Racismo y Ayuntamiento de Zaragoza

Del 11 al 21 de diciembre de 2017

Migrar #EsUnDerecho es el lema de la campaña de sensibilización sobre migraciones y protección internacional que la Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS), la Plataforma Ciudadana contra el Racismo y el Ayuntamiento de Zaragoza, a través de su Área de Derechos Sociales, lanzaron en diciembre de 2016 en Zaragoza.

En diciembre de 2017 las dos coordinadoras y el Ayuntamiento lanzan una segunda fase de la campaña, bajo el sublema “Las causas son muchas. El derecho, el mismo”, en la que pretenden incidir en algunas de las causas y las situaciones menos conocidas del refugio y las migraciones.

Migrar #EsUnDerecho culminará el jueves 21 de diciembre con un concierto en la Sala Multiusos del Auditorio de Zaragoza en el que contaremos con las actuaciones de The Bronson + Efecto Pasillo. El objetivo del concierto es doble: por un lado descubrir una realidad oculta a un público mayoritariamente joven y, por otro, la recaudación del concierto irá íntegramente a tres proyectos de apoyo a las personas refugiadas y migrantes.

El porqué de la campaña

Materiales de la campaña

Concierto en favor de refugiados y migrantes

¿Quieres saber más? Te contamos…

1. REFUGIADAS POR PERSECUCIÓN RELIGIOSA

La persecución religiosa agrede a cristianos, musulmanes, judíos, hindúes y budistas. Es una persecución cruzada con conflictos locales en algunos casos, como la persecución de cristianos en Ucrania y Crimea y en otros latente y contínua en el tiempo, como la de los budistas tibetanos.

La persecución religiosa es un indicador más de radicalización en conflictos locales.

  • 1 de cada cuatro cristianos en el mundo es perseguido y ocho mil al año son asesinados por sus creencias.
  • Los musulmanes sufren acoso en 80 países y en 100 países del mundo sufren restricciones a su actuar religioso.
  • Los hindúes son acosados en quince países por su religión.
  • Los budistas en diez países. Sufren un claro ejemplo de acoso en el Tíbet.
  • El número de países con restricciones muy graves o graves al libre ejercicio de la religión creció en 2015. 

Los Rohingyas son un grupo étnico musulmán del norte de Birmania.

En 1982 Birmania les arrebató la ciudadanía, convirtiendo en apátridas a más del millón de Rohingyas que vivían allí.

La discriminación que se ha hecho contra ellos es una posición de consenso nacional, en un país con más de 120 etnias diferentes y de mayoría budista.

A partir de 2011 un tercio de ellos fueron llevados a campos de detención y en ese proceso de desnacionalización y pérdida de todo, ni siquiera se les llama Rohingyas, sino  despectiva y simplemente “musulmanes”.

Su último éxodo comenzó en agosto de 2017, cuando estalló la violencia tras una ataque de un grupo minoritario armado Rohingya. Se estima que 604.000 refugiados han huido a Bangladesh desde entonces. Estimación de la ONU a 24 de octubre de 2017.

Noor, Rohingya birmano, en 2012 sufría la discriminación en Birmania: quiere irse pero no tiene pasaporte… Indonesia será un buen destino para trabajar y poder enviar dinero a su mujer e hija. En su precario viaje por el mar de Andaman, es vendido a traficantes, que lo llevan a Malasia, donde acabará esclavizado trabajando el caucho en la selva; después es revendido para trabajar en la construcción y hasta 2015 no pudo hablar con su familia. Deciden que ellas dos viajen también Malasia, pero al embarcar son detenidas por el ejército y enviadas a un centro de detención de migrantes. ACNUR hace seguimiento al expediente de la madre y su hija como Rohingyas, pero a día de hoy siguen en el centro de detención y Noor trabajando precariamente en Malasia, con la esperanza de poder reunirse algún día. Testimonio de Campaña Compartiendo el viaje. Caritas Internationalis, #sharejourney.

Según proyecciones de Pew Research Center en el año 2070 las dos religiones mayoritarias serán el cristianismo y el islam, con empate técnico en número de creyentes, seguidas del hinduismo y el budismo.

Mientras tanto, si la religión es un argumento para el poder, la persecución religiosa se seguirá dando. Mezclada a menudo con lo étnico (como en el caso de los Rohingyas) y con conflictos locales.

Naciones Unidas reconoció en 2015 las dificultades para contener las persecuciones religiosas.

  • Defiende la pluralidad religiosa, la riqueza de las diferencias. Participa, integra y favorece encuentros entre diferentes creencias.
  • Infórmate de las personas y pueblos perseguidos por religión en el mundo. Comparte la información.
  • Firma por las iniciativas que protestan por estas injusticias contra seres humanos. La presión internacional contiene los ataques y facilita las medidas de protección.
  • Averigua, a la hora del voto, qué partidos tienen interés o preocupación por las minorías o los perseguidos o que favorecen la libertad y pluralidad religiosa.
2. PERSONAS PERSEGUIDAS POR SU ORIENTACIÓN SEXUAL E IDENTIDAD DE GÉNERO (LGBTI)

Las personas lesbianas, gays, bisexuales transexuales, transgénero e intersexuales (LGTBI) son objeto de asesinatos, violencia sexual y de género, agresiones físicas, tortura, detenciones arbitrarias y acusaciones de conducta inmoral o desviada a lo largo del planeta. A menudo ven negados sus derechos de reunión, expresión e información y sufren discriminación en el acceso al empleo, la salud y la educación.

La discriminación y persecución por parte de agentes estatales y la pasividad de muchos estados para proteger a las personas LGBTI de la violencia, el acoso y la discriminación son una lacra que se perpetúa con impunidad en casi todas las partes del mundo. La insuficiente protección de las personas LGBTI frente a esas violaciones de sus derechos humanos hace que estas personas se encuentren en una situación de gran desprotección y vulnerabilidad.

El Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas ZeidRa’ad Al Hussein ha declarado que existe un “omnipresente abuso violento, acoso y discriminación” en todas las regiones del mundo hacia las personas LGBTI. Además “la violencia motivada por la homofobia y la transfobia es a menudo particularmente brutal, y en algunos casos se ha caracterizado por niveles de crueldad superior a la de otros crímenes de odio”.

  • Con la  Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y la protección subsidiaria, España incluye la identidad y orientación sexual como motivo para pedir asilo.
  • Las peticiones de asilo por persecución por orientación sexual han aumentado de manera consistente en España. Según datos de ACNUR España, la mayoría de solicitudes por este motivo se realizan por nacionales de Gambia, Camerún, Marruecos y Argelia, y más recientemente también de  Venezuela, Centroamérica y Rusia.
  • Según datos del Observatorio de Personas Trans Asesinadas, entre el 1 de enero de 2008 y el 30 de septiembre de 2017 fueron asesinadas 2.609 personas trans y género-diversas en 71 países del mundo.

Aunque la homosexualidad no está penada en Rusia, existe una estigmatización social del colectivo, que es objeto de discriminación y agresiones de manera continua.

La aprobación en junio de 2013 de la Ley que prohíbe la “propaganda de relaciones sexuales no tradicionales entre menores” (también llamada “Ley de propaganda homosexual”), introdujo fuertes multas a quienes, según las autoridades, promuevan “relaciones sexuales no tradicionales”.

Esta Ley ha supuesto un punto de inflexión en la garantía de la libertad y el respeto a los Derechos Humanos de este colectivo y del movimiento LGBTI ruso: bajo su paraguas se vulnera el derecho de libertad de expresión, se ha consolidado la discriminación y falta de protección del colectivo LGBTI, facilita que se despida sin motivo a personas que han manifestado públicamente su condición homosexual y está dando cobertura al aumento significativo de la violencia homófoba y de los crímenes de odio contra el colectivo.

En este contexto han proliferado los grupos homófobos, como “Occupy Paedophilia”, que buscan a jóvenes homosexuales por Internet, para atraerlos y luego maltratarlos. Occupy Paedophilia ha sido denunciado en 100 ocasiones por activistas LGBTI, sin que haya habido reacción alguna por parte de las autoridades.​ Los asaltos a grupos, individuos y locales LGBTI son cada vez más frecuentes y han provocado que algunas agrupaciones de defensa de los derechos LGBTI comiencen a hablar de “pogromos” (linchamientos colectivo a un determinado colectivo).

Cada vez más personas LGBTI se exilian hacia otros países de Europa donde piden protección internacional, España entre ellos.

“Entre los años 1994 y 1996, realicé el servicio militar en una ciudad de Rusia. Durante esos años, debido al clima extremadamente hostil hacia las personas como yo, me vi obligado a ocultar mi orientación sexual. Tras el servicio militar, comencé a trabajar en un pequeño establecimiento de alimentación. En este trabajo, tuve que mentir constantemente y aparentar mi supuesta atracción hacia las mujeres ya que el jefe era abiertamente homófobo. Durante esa época vivía permanentemente con el miedo a ser identificado como homosexual y por ello y fingí ser una persona diferente para evitar perder mi trabajo y la desaprobación social. En el año 1998, comencé a participar en una muy pequeña organización de jóvenes gays que se reunían en mi ciudad, donde conocí a mi pareja actual. Cada vez nos teníamos que reunir en un lugar diferente por el temor a ser perseguidos. Personas pertenecientes a grupos extremistas y ‘skinheads’ se presentaban en estas reuniones con el objetivo de agredirnos. Estos actos también eran perpetrados por parte de algunos miembros de la policía, que al enterarse de estas reuniones intervenían y empezaban a dar palizas a los participantes. En el año 1999 me trasladé junto con mi pareja a una ciudad más grande para matricularme en la Universidad. A finales de este año, al salir de una fiesta por la noche con unos amigos, fuimos parados por un coche de policía. Nos empezaron a insultar, nos llamaron “maricones” y uno empezó a golpear a mi amigo Alexander de manera violenta con patadas en todo el cuerpo. De nada sirvieron los intentos por parte mía de socorrer mi amigo, los dos policías se lanzaron de manera brutal también contra mí. Tras haberme alejado para pedir socorro, regresé al sitio de la agresión pero no encontré ni a mi amigo Alexander ni a los dos policías. Asustado, decidí volver a mi casa y días más tarde denuncié en la policía lo ocurrido. No obstante, en comisaría me dijeron que se equivocaba si pensaba que los policías perdieran su tiempo en ayudar “personas como ellos”, y me dijeron que diera gracias que no nos cuelguen de los árboles. A pesar de que el policía me dijo que una denuncia no iba a cambiar nada, firmé la denuncia. A partir de entonces comenzaron los problemas. De hecho, yo y mi pareja empezamos a recibir llamadas primero a casa y más tarde al móvil. Distintas voces nos decían que retiramos las denuncias con insultos hacia nuestra orientación sexual y con amenazas de muerte.

Más adelante recibí una llamada de la policía para que me presentara en la morgue del hospital central para identificar a mi amigo Alexander y sus objetos personales. Reconocí a mi amigo Alexander, y tenía rasgos de violencia brutal. A finales de octubre recibí una visita de dos policías, en los cuales pude reconocer a uno de los que golpeó a mi amigo Alexander el día de la agresión. En esa ocasión fui agredido y recibí amenazas de muerte si no retiraba mi denuncia. Los actos de agresión y las amenazas contra la vida no se acabaron aquella noche, y un día regresando a casa fui asaltado por tres hombres corpulentos que me tiraron al suelo y me agredieron de forma brutal y me insultaron haciendo alusión a mi orientación sexual. En aquella ocasión me amenazaron con un cuchillo amenazando con matar a mi pareja sin que nadie se enterara. Un mes después fui citado por la policía para comunicarme que los datos de la denuncia no correspondían en absoluto con los resultados del examen forense, que concluía que Alexander había fallecido a consecuencia de un accidente. En 2005, decidí huir de mi país para buscar protección en España.”

Fuente: CEAR: Informe Discriminación y persecución por orientación sexual e identidad de género: el camino hacia una vida digna

  • Promover leyes y políticas públicas de atención al colectivo LGBTI, con medidas directas contra la discriminación.
  • Garantizar la resolución favorable de las solicitudes de Protección Internacional por identidad y orientación sexual.
  • Aplicar la perspectiva de identidad y orientación sexual en las políticas y programas de Acogida, teniendo en cuenta la especificidad del colectivo:
    – formar a los/as profesionales en aspectos vinculados con la realidad LGTBI (situación de discriminación y persecución en los países de origen)
    – garantizar que las entrevistas de solicitud de protección se realicen en un ambiente de apoyo y seguridad
    – trabajar en los Centros de Acogida la sensibilización por el respeto a la diversidad afectivosexual
  • Apoyar a las organizaciones y redes sociales de defensa de los derechos humanos de las personas migrantes y refugiadas LGBTI, y garantizar recursos y libertad para que trabajen en la identificación de estrategias de afrontamiento, denuncia y resistencia a los hechos discriminatorios.
3. REFUGIADAS MEDIOAMBIENTALES

Son las personas que se han visto obligadas a desplazarse debido a la pérdida radical de los medios de vida causada por la degradación ambiental.

Ésta puede venir motivada por desastres naturales, por la degradación progresiva de los recursos naturales básicos debido al cambio climático o por cambios permanentes en el hábitat debidos a grandes infraestructuras o a repercusiones contaminantes de actividades productivas.

Pese a que Naciones Unidas reconoce que ya hay más de 64 millones de personas desplazadas debido a los efectos del cambio climático, los refugiados climáticos no existen a efectos legales, con excepción de países como Suecia y Finlandia.

  • Desde 2008 cada año 21’5 millones de personas habrían tenido que abandonar sus hogares por causas relacionadas con el clima. Fuente: CEAR
  • Una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) denunció que desde 2004, los proyectos de grandes infraestructuras del Banco Mundial han desplazado física o económicamente a unos 3,4 millones de personas (chabolistas urbanos, familias agricultoras, pescadores empobrecidos, habitantes de la selva y grupos indígenas) al obligarlas a irse de sus casas, apropiarse de sus tierras y afectar negativamente a su modo de vida, a veces enfrentándose a la intimidación y la violencia. Fuente: https://elpais.com/elpais/2015/04/14/planeta_futuro/1429026764_750076.html
  • Mapa de los desastres naturales causados/agravados por el calentamiento global:

Sequías e inundaciones, nuevas enfermedades y la desaparición de especies son sólo algunas de las facturas que paga la naturaleza y quienes viven de ella en los países desindustrializados de menor renta per cápita, los más vulnerables al calentamiento global, que además son los más expuestos a la contaminación generada por grandes empresas extractivistas (deforestación, suelos contaminados, etcétera).

“Nos vemos obligados a engrosar las filas de la emigración a la ciudad”, lamenta Blanca Chancoso, líder indígena quechua de Ecuador.

El calentamiento global también aparece entre los factores que, junto con razones geopolíticas, origina conflictos tan sangrientos como la guerra de Siria (la subida del precio del trigo, debido a la escasez de lluvias en países productores, influyó en el estallido de ese y otros conflictos ligados a la Primavera Árabe).

De los 50 países más afectados por el cambio climático, 36 están en África. “Estamos decepcionados con las resoluciones, vengo de un país en el que tres cuartos de la superficie son ya desierto”, denuncia Adjoudji Gueme, presidenta de la Unión de Sindicatos de Chad. Recuerda que el mítico lago Chad ya ha perdido el 90% de su superficie. Gueme pide hechos contundentes y cita el ejemplo de las explotaciones petroleras en su país, que “han destruido cultivos” en su única zona fértil y han empujado a miles de personas al exilio.

En 2007 saltó a las portadas el caso de Teitiota y su familia, que huyeron a Nueva Zelanda porque el mar se comía la isla de Kiribati, su hogar. Las autoridades neozelandesas les denegaron el asilo. La Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 aún no reconoce los desplazamientos por razones climáticas, al igual que no lo hace el Acuerdo de París.

Samir Abi es de Togo y preside el Observatorio de Migraciones del África Occidental. Lleva años viendo cómo miles de agricultores de esa región se desplazan para huir de la subida del mar, las olas de calor y la alteración de las estaciones. “Europa ha impuesto la idea de migrante económico para criminalizar a quienes llegan a sus fronteras, pero no habla de emigrantes climáticos porque eso lo cambiaría todo”. “La explotación minera en nuestros países contamina el agua y destruye el suelo, ¿de qué vamos a vivir? Somos víctimas de las multinacionales del norte, emigramos por su culpa”, añade emocionado. Además, recuerda que gran parte de los fondos destinados al sur acaban “en Suiza o en las Islas Vírgenes británicas”. “No hay corrompidos sin corruptores”, sentencia.

La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) calcula que el calentamiento global podría empujar al exilio a 1.000 millones de personas en las décadas venideras.

Los estudios científicos avalados por la ONU advierten que, al ritmo actual, la temperatura media del planeta superará con creces la barrera de los tres grados antes de 2050. La última cumbre del clima, celebrada en Marrackech en 2016, concluyó rozando el fracaso absoluto al posponer hasta 2018 el establecimiento de mecanismos que pongan en marcha lo acordado en París, un consenso del que el país más contaminante del mundo, Estados Unidos, ya se ha retirado.

Detrás del ruido mediático de las cumbres del clima, por las que desfilan decenas de presidentes, ministros y miles de técnicos, expertos y lobbistas, permanecen silenciadas millones de voces que ya sufren las consecuencias directas del cambio climático. La mayoría procede de países con economías empobrecidas, territorios seriamente afectados por desastres naturales cada vez más impredecibles y demoledores.

Utiliza tu poder como ciudadano/a:

  • Apoya las luchas locales e internacionales contra las grandes infraestructuras con impacto negativo en las poblaciones locales y el medioambiente.
  • Pide a los gobiernos que regulen con enfoque medioambientalmente sostenible y de derechos humanos.

Utiliza tu poder como consumidor/a y cliente:

  • Pon en marcha estas erres: reducir, reparar, reutilizar y reciclar.
  • Elige productos ecológicos, de comercio justo y energías renovables.
  • Premia a las empresas que se esfuercen por reducir sus emisiones de CO2  y que sean respetuosas con los derechos humanos.
4. TRATA DE PERSONAS. UNA GRAVE VIOLACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS

La Trata de Personas es un comercio ilegal en el que la mercancía es el ser humano.

Existen diversas formas de Trata: la explotación sexual, trabajo forzoso, utilización de niños y niñas para el combate armado, comisión de delitos menores, mendicidad forzada o extracción de órganos.

La trata de personas se da en todo el mundo, las víctimas de trata suelen ser trasladadas desde países empobrecidos (países de origen) hacia otros más ricos (países de destino), pero también existe trata con traslados dentro de los mismos países, sin atravesar fronteras.

La trata con fines de explotación sexual es el tercer negocio ilícito más lucrativo en el mundo, por detrás del tráfico de armas y de drogas.

La Corte Penal Internacional ha catalogado la trata de personas como un delito de lesa humanidad, lo que quiere decir que se considera uno de los crímenes más graves  cometidos contra la humanidad, al constituir una grave violación de los derechos humanos.  

Además la trata es una cuestión de género, dado que afecta mayoritariamente a mujeres y niñas, debido a la situación de desigualdad de derechos entre hombres y mujeres en la mayor parte de los países del planeta que coloca a las mujeres en situación de vulnerabilidad y provoca la feminización de la pobreza.

La mayoría de las víctimas de trata en España son objeto de explotación sexual, pero también se producen otras formas de explotación como el trabajo forzoso – una amplia categoría que incluye por ejemplo sectores de fabricación, limpieza, construcción, restauración, trabajo doméstico, agricultura y ganadería-, la mendicidad, los matrimonios forzados y la explotación para el tráfico de órganos…

  • La Organización Internacional del Trabajo estima que en 2016 el número total de personas que han sido inducidas a esta forma de esclavitud moderna supera los 25 millones.  
  • Se calcula que actualmente hay 4,5 millones de víctimas de explotación sexual en el mundo, la mayoría de ellas explotadas fuera de su lugar de origen ( el 75%). Una de cada 5 víctimas es menor de 18 años y proceden fundamentalmente de Europa del Este,  África, América Latina y Asia.
  • En España se estima que hay más de 12.000 víctimas de trata con fines de explotación sexual y que el negocio mueve alrededor de 3.6 millones de euros diarios. Cada año las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado identifican a más de 1.500 víctimas según el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado.

Me llamo Doris y soy nigeriana.

Vengo de una ciudad muy pobre en Nigeria, llamada Benin City. Tengo 7  hermanos. Mi padre nos abandonó cuando yo era pequeña. Un día llegó a nuestra casa una tía, diciendo que en España podría tener un futuro mejor, que podría estudiar. Mi madre pensó que yo tendría un buen futuro, y podría así ayudarles también.

Mi tía vino a buscarme un día, para comenzar mi viaje a España. Salir de Nigeria y llegar a España no es fácil. Pasó casi un año mientras cruzábamos África. Diferentes personas me recogían y me llevaban de un lugar a otro. Fui violada. Llegamos a Libia donde junto a otras mujeres, hombres, niños y niñas cruzamos el mar en un barco. El barco naufragó y vi a personas morir a mi lado. Llegamos a Italia. Cogimos un autobús que me traería a Zaragoza. Un chico nos acompañaba a mí y otras dos chicas, cuando el autobús paraba, él nos daba un pasaporte y yo lo mostraba. No era mi foto ni era yo.  En Zaragoza, una mujer me llevó a su casa, me dijo que era mi “mamy”, que ella había pagado por mi “viaje” y que tenía que devolverle el dinero: 35.000 euros.  Yo le dije que venía a estudiar y que se lo pagaría cuando trabajase. Me dijo que no iba a estudiar, me bajó a la calle y me dijo que tenía que prostituirme.

Ese era mi final del viaje, de mis ilusiones y de mis sueños.

  • No seas cómplice de la trata de personas, si conoces algún caso, denúncialo: trata@policia.es, Teléfono  900 10 50 90.
  • No toleres comportamientos discriminatorios hacia las personas por razón de su sexo o  procedencia.
  • Si pagas por sexo contribuyes a la explotación sexual de mujeres y niñas. Difunde este mensaje, especialmente a posibles prostituidores.
  • Detrás de personas abusadas o explotadas laboralmente, o de personas ejerciendo la mendicidad, puede haber víctimas de trata. No seas indiferente y denuncia aquellas situaciones discriminatorias que observes en tu entorno.
  • ¡Sigue informándote y transmite toda esta información a otras personas!
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