Palestina: violación constante del alto el fuego en Gaza

  • Un año después de que se acordara un supuesto alto el fuego en Gaza, La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo denuncia su violación constante
  • “Un alto el fuego en el que la población civil sigue siendo asesinada debe considerarse un fracaso”, denuncia
  • Reclama un cese real de las hostilidades, acceso pleno, seguro y sostenido de la ayuda humanitaria, fin del comercio de armas con Israel e impulso de procesos de paz, justicia y reparación

Un año después del supuesto alto el fuego del 10 de octubre de 2025, la situación humanitaria en Gaza y el resto del territorio Palestino ocupado continúa siendo extremadamente grave. Según los últimos datos de OCHA, cerca de 74.000 personas palestinas han sido asesinadas en Gaza, casi 175.000 han resultado heridas y cerca de dos millones han sido desplazadas desde el inicio de la ofensiva. Desde la entrada en vigor del alto el fuego, casi 6.000 personas han sido asesinadas y otras 5.000 han resultado heridas. 

Estas cifras incluyen el asesinato de 21.283 niños y niñas; 10.983 mujeres; y 5.100 personas mayores. La infancia está sufriendo de manera especialmente grave las consecuencias de esta violencia. Un informe de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de Naciones Unidas documenta más de 20.000 casos de niños y niñas asesinadas y más de 44.000 heridas, entre octubre de 2023 y octubre de 2025, además de decenas de miles que han perdido a uno o ambos progenitores. El documento concluye que los niños y niñas palestinos en Gaza y Cisjordania han sido deliberadamente atacados y asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes, incluso tras el alto el fuego decretado en octubre de 2025. 

La población sigue viviendo en condiciones de extrema precariedad, mientras aumentan aún más las restricciones y dificultades al trabajo de las organizaciones humanitarias, incluyendo los requisitos de registro. En la práctica, esto supone un acceso insuficiente e impredecible de  la población en situación de necesidad a la ayuda. El espacio humanitario se ha reducido aún más, las zonas de acceso restringido (la línea amarilla) abarcan aproximadamente dos tercios de la franja y continúan las restricciones a la entrada de artículos esenciales. 

“No hay un verdadero alto el fuego en Gaza. Las matanzas, el desplazamiento, el hambre y la crisis humanitaria continúan. Una tienda de campaña puede servir de refugio de emergencia durante días o semanas. Nunca se pensó para convertirse en un hogar durante años. Estamos física y emocionalmente agotados. En Gaza, la respuesta humanitaria continúa porque las personas se apoyan, se ayudan a sanar y se fortalecen mutuamente, pese a la ausencia de ayuda externa. La acción humanitaria no debería sostenerse a costa del agotamiento. Nuestra resiliencia no es un recurso ilimitado”, denuncia la directora de una organización de mujeres palestinas en Gaza.

Ampliación de la línea amarilla y reducción del espacio humanitario

La línea amarilla acordada en el alto el fuego dejó aproximadamente el 53 % de Gaza bajo control israelí. Según OCHA, a mediados de 2026, las zonas de acceso restringido abarcaban alrededor del 65 % de la Franja. Y el Gobierno de Israel ha dado instrucciones de ampliar el control de Gaza al 70% del territorio.

Los envíos de ayuda a Gaza siguen siendo insuficientes e impredecibles, ya que Kerem Shalom sigue siendo el único paso fronterizo operativo para el transporte de mercancías y los envíos humanitarios se enfrentan a numerosas trabas. 

Además, los nuevos requisitos de registro impuestos a las organizaciones humanitarias imposibilitan el trabajo de muchas ONG internacionales y amenazan con cortar la escasa ayuda que llega a la población palestina de Gaza y Cisjordania, en un contexto en que las necesidades nunca han dejado de ser acuciantes. 

Cisjordania: grave empeoramiento

La situación también se ha deteriorado exponencialmente en Cisjordania, donde aumentan los ataques de colonos israelíes, los desplazamientos, las demoliciones y las restricciones de acceso, al tiempo que continúa la expansión de los asentamientos. Durante 2026, más de 4.300 personas palestinas han sido desplazadas y OCHA ha documentado más de 1.600 ataques de colonos con víctimas palestinas y daños materiales. La previsión es que se amplíe la fragmentación del territorio palestino, la aceleración de la anexión “de facto” de Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este.

Como se señala en un reciente informe de B´Tselem, Centro de Información Israelí para los Derechos Humanos en el territorio Palestino ocupado)  “las acciones de Israel en Cisjordania no constituyen simplemente una serie de violaciones aisladas de derechos individuales y colectivos, sino que forman parte de un mecanismo general de eliminación”, en el que se infringe un “daño sostenido a las condiciones materiales, sociales y políticas que permiten a los palestinos y a las palestinas existir como colectivo – tierras, instituciones, idioma, cultura, vínculos sociales, liderazgo, memoria e historia compartida–, así como el daño a la posibilidad de imaginar y sostener un futuro común”.

Ante esta situación, las organizaciones que forman parte de La Coordinadora reclaman que el alto el fuego sea efectivo, que cesen los ataques contra la población civil y que se garantice un acceso humanitario pleno, seguro y sostenido a Gaza y al conjunto del territorio Palestino ocupado -para garantizar una ayuda humanitaria basada en principios. Además, instan a garantizar la protección de la población civil y el respeto del Derecho Internacional Humanitario y de los derechos humanos. Recuerdan la urgencia de poner fin al comercio de armas con Israel y tomar medidas firmes para la construcción de procesos de paz, justicia y reparación.