Ceuta: una crisis humanitaria que exige responsabilidad política y derechos humanos

  • La Federación Aragonesa de Solidaridad (FAS) expresa su profunda preocupación por la deriva violenta que se está produciendo en Ceuta 
  • Hace un llamamiento a las administraciones públicas para que garanticen los derechos humanos, la asistencia humanitaria y la convivencia
  • La FAS muestra su apoyo a las personas migrantes, a la población ceutí y al personal de las ONG que están siendo atacadas

La Federación Aragonesa de Solidaridad muestra su profunda preocupación por la deriva violenta que se está produciendo en torno a la crisis humanitaria en Ceuta. Hace un llamamiento a la calma y demanda poner freno a la instrumentalización política que se está produciendo y que tiene graves consecuencias sobre las personas migrantes y la población ceutí. 

En este sentido, las ONG están cumpliendo su deber que no es otro que garantizar asistencia y apoyo humanitario a cientos de personas atrapadas en una situación de extrema vulnerabilidad.

Demanda una respuesta coordinada de las administraciones públicas que den solución rápida a una crisis humanitaria que se está alargando demasiado. Los mecanismos y recursos para responder a esta situación existen y deben ponerse en marcha a la mayor brevedad posible, garantizando en todo momento los derechos y la protección de las personas. 

La FAS recuerda que se trata de una crisis humanitaria que debe ser tratada como tal. Esto exige que la respuesta cumpla de manera escrupulosa los principios humanitarios y las leyes internacionales que rigen este tipo de situaciones. En este sentido, las ONG están cumpliendo su deber que no es otro que garantizar asistencia y apoyo humanitario a cientos de personas -muchas de ellas posibles refugiadas y otras muchas niños y niñas- atrapadas en una situación de extrema vulnerabilidad. 

Los discursos que alimentan el enfrentamiento social son éticamente reprobables, profesionalmente irresponsables y socialmente peligrosos. 

Las niñas se encuentran, además, en una situación de especial vulnerabilidad y afrontan riesgos específicos de violencia, explotación y trata. También las mujeres adolescentes y embarazadas y la población LGTBIQ+ que permanecen ocultas por miedo a represalias, agresiones o devoluciones. Su protección y atención específica deben ser una prioridad en cualquier respuesta humanitaria. 

La Coordinadora alerta también sobre la espectacularización y deshumanización con las que algunos medios de comunicación están abordando esta situación. Los discursos que alimentan el enfrentamiento social son éticamente reprobables, profesionalmente irresponsables y socialmente peligrosos. 

Necesidades y solidaridad ceutíes

La FAS manifiesta su comprensión con las necesidades y miedos de la población ceutí que ha visto cómo su ciudad se ve afectada por una situación excepcional que afecta a la convivencia. La población de Ceuta convive históricamente en su diversidad; prueba de ello es que, en estas semanas, muchas personas de la ciudad han ofrecido redes de apoyo y solidaridad a cientos de personas, muchas de ellas niños y niñas. 

Las personas no pueden ser utilizadas como instrumento de presión política o geopolítica.

La crisis responde a lógicas y razones geopolíticas que eluden las necesidades de la población ceutí, de la población marroquí más pobre o de quienes huyen de conflictos y situaciones extremas. Las personas no pueden ser utilizadas como instrumento de presión política o geopolítica. Esta instrumentalización constituye una vulneración del derecho internacional, de los principios y valores democráticos que deben regir nuestras sociedades y del deber de proteger la vida humana. 

La Coordinadora recuerda, además, que es fundamental garantizar una cooperación con los países de origen y tránsito basada en los derechos humanos y no exclusivamente en la contención y externalización de fronteras. Es esencial que se promuevan políticas internacionales que fomenten la paz, el desarrollo y el bienestar de las poblaciones y sus entornos.

Responsabilidad múltiple

La situación está tomando una deriva muy preocupante ante la cual La Coordinadora hace un llamamiento llamamiento a:

  • Las Administraciones públicas, para que ofrezcan una respuesta coordinada y responsable que solucione de forma rápida esta crisis humanitaria. Deben trabajar también para construir propuestas a largo plazo que eviten situaciones similares. 
  • Los medios de comunicación, para que garanticen enfoques éticos y responsables que no alimente discursos de odio.
  • La ciudadanía, para que haga un uso responsable y crítico de las redes sociales que no fomente la violencia ni los bulos. 

La responsabilidad múltiple -política, de la sociedad civil, de los medios de comunicación y la sociedad en su conjunto- debe ser asumida de forma que se garanticen plenamente los derechos humanos, la asistencia humanitaria, la convivencia y la construcción de propuestas a largo plazo que eviten situaciones futuras similares