La asistencia humanitaria es más necesaria que nunca; proteger a quienes la hacen posible, también

  • En el Día internacional de la asistencia humanitaria, La Federación Aragonesa de Solidaridad reclama la urgencia de proteger a la población civil y al personal humanitario; garantizar un acceso humanitario seguro, rápido y sin trabas; y asegurar la rendición de cuentas conforme al derecho internacional.
  • Aunque los ataques al personal humanitario han descendido en lo que va de año, las cifras siguen siendo inaceptables: 133 ataques con un resultado de 83 personas asesinadas, 98 heridas y 36 secuestradas. La mayoría de ellas son personas que trabajan en sus propios países.
  • A pesar de los múltiples conflictos y crisis que afectan a millones de personas en todo el mundo, la financiación humanitaria sigue siendo claramente insuficiente. Según datos de finales de mayo, se necesitaban 33.660 millones de dólares de los que sólo se habían recibido 8.210 millones, un 24%.
Comunidad beduina del distrito de Jerusalén Este Cisjordania. ONG Médicos del Mundo

Un año más, el Día mundial de la asistencia humanitaria llega marcado por las graves y sistemáticas vulneraciones del derecho internacional humanitario. En 2025, se registraron más de 37.000 muertes de civiles en 20 conflictos armados, según el Informe del secretario general de Naciones Unidas sobre la protección de los civiles en los conflictos armados. Esto supone, como mínimo, una muerte civil cada 14 minutos; una cifra que no refleja la totalidad de las víctimas porque representa únicamente los casos documentados. 

La situación es especialmente grave para la infancia. En 2025, al menos, 6.266 niños y niñas murieron en conflictos armados, un 34% más que el año anterior. Se verificaron más de 38.500 violaciones graves contra la infancia: asesinatos, mutilaciones, reclutamiento, secuestros, violencia sexual o ataques contra escuelas y hospitales.

Por primera vez, las fuerzas gubernamentales fueron responsables de la mayoría de las violaciones graves verificadas -incluidas muertes y mutilaciones, ataques a escuelas y hospitales, y denegación de acceso humanitario-. Por otra parte, se consolida la utilización de la inteligencia artificial como instrumento bélico. La Coordinadora recuerda que la utilización de este tipo de armas no exime a las partes de la obligación de respetar el derecho internacional humanitario.

Oftalmología, Sakania (R.D. Congo) ONG Vides
Oftalmología, Sakania (R.D. Congo) ONG Vides

El mayor número de ataques: sobre personal humanitario nacional

El Día internacional de la asistencia humanitaria es, ante todo, un ejercicio de memoria y reivindicación. Conmemora el asesinato en 2003, de 22 personas que trabajaban en el ámbito humanitario en Irak (la mayoría de ellas, personal local). 

Más de dos décadas después, la violencia contra el personal humanitario continúa siendo una realidad. Aunque los ataques han descendido en lo que va de año, las cifras siguen siendo absolutamente inaceptables: 133 ataques con un resultado de 83 personas asesinadas, 98 heridas y 36 secuestradas. El balance acumulado de los tres últimos años es desolador: de 2023 a 2025, fueron asesinadas más de 1.000 personas del ámbito humanitario. De ellas, más de 560 se produjeron en Gaza y Cisjordania; 130 en Sudán; 60 en Sudán del Sur, 25 en Ucrania y 25 en la República Democrática del Congo. 

La violencia afecta especialmente al personal nacional. El reciente informe sobre incidentes de seguridad reportados por organizaciones de La Coordinadora, recoge 272 incidentes que han afectado a 456 personas. El 94% de las víctimas son personas que trabajan en sus propios países. 

Los datos de este informe muestran que, aunque los contextos bélicos concentran los incidentes más graves, la criminalidad común -que también se produce en zonas de conflicto-, representa el 22% de los casos y el cierre del espacio cívico, vinculado a situaciones de abuso de poder, un 14% -lo que evidencia las crecientes restricciones que afrontan las organizaciones para desarrollar su trabajo-.  La asistencia humanitaria no puede desarrollarse sin garantías de seguridad para quienes la hacen posible. 

Financiación insuficiente

Existe un problema adicional que tiene que ver con la falta de financiación. Según los datos de la revisión de mitad de año del Panorama humanitario mundial de Naciones Unidas, de los 33.660 millones de dólares que se necesitaban para este año sólo se han recibido 8.210 millones; es decir, tan solo un 24%. Esta falta de financiación también afecta a la protección del personal humanitario. Una financiación adecuada contribuiría a garantizar que los equipos de respuesta locales y nacionales dispongan de los recursos, la formación y el apoyo necesarios.

La falta de recursos tiene consecuencias directas sobre millones de personas. De los 252 millones de personas que necesitan asistencia humanitaria en el mundo, solo 143 millones están recibiendo ayuda, lo que supone una cobertura del 57% y deja a más de 100 millones de personas sin asistencia. La Coordinadora recuerda que estas cifras no pueden convertirse en normalidad porque la infrafinanciación no solo reduce el número de personas que reciben apoyo, sino que también deteriora la calidad y el alcance de la asistencia.

Derecho internacional humanitario: no es una opción

La FAS se suma a las exigencias de Naciones Unidas y recuerda que los gobiernos y otros actores armados tienen la obligación de:

  • Respetar y proteger a la población civil, así como al personal humanitario y sanitario.
  • Permitir y facilitar un acceso humanitario seguro, rápido y sin trabas, tal como establece el derecho internacional humanitario.
  • Prevenir las detenciones arbitrarias y liberar al personal humanitario detenido ilegalmente. 
  • Realizar investigaciones rápidas, imparciales y eficaces sobre las posibles violaciones del derecho internacional y garantizar la rendición de cuentas.
  • Apoyar a personas supervivientes y a las familias de personal humanitario que haya fallecido o sufrido lesiones.
  • Medidas concretas para reforzar la seguridad del personal humanitario, incluyendo equipos y tecnología adecuados, formación en seguridad y apoyo en materia de salud mental y psicosocial.