Construyendo ideas, tejiendo solidaridad

#NosotrasParamos: el 8 de marzo las mujeres del mundo se ponen en huelga

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 El 8 de Marzo nos sumamos al Paro Internacional de Mujeres, dirigido al trabajo, los cuidados y al consumo; ámbitos en los que continuamos desvalorizadas, invisibilizadas y discriminadas 

Pedimos a los gobiernos medidas reales y eficaces que eliminen la violencia, garanticen la seguridad, acceso sanitario y derechos sexuales y reproductivos seguros, universales y gratuitos. En España urge YA un Pacto de Estado contra las violencias de Género.

Llamamos a todas las mujeres y organizaciones a sumarse al Paro Internacional, y a facilitar el libre ejercicio del derecho a huelga y paro parcial de todas las trabajadoras convocadas.

La solidaridad es nuestra fuerza. Participemos en las movilizaciones y concentraciones convocadas en todas las ciudades de España.

Todas y todos podemos manifestarnos a través de las redes sociales. Nos unimos a #NosotrasParamos

Nos sumamos al Paro Internacional de Mujeres (PIM) convocado para el 8 de marzo de 2017 como miembros de la Coordinadora Estatal de ONGD.

8M Paro de Mujeres

Con este paro dirigido al trabajo, los cuidados y al consumo, reivindicamos el rol que las mujeres desempeñamos en las distintas facetas de la vida; ámbitos todo ellos en los que las mujeres estamos desvalorizadas, invisibilizadas y discriminadas.

El heteropatriarcado capitalista en el que vivimos sólo puede sobrevivir acrecentando las desigualdades entre hombres y mujeres, desigualdades todas ellas que son expresiones de violencia hacia las mujeres y, cuya última expresión, es la del feminicidio.

Estas expresiones de violencia se traducen en:

  • Brecha salarial de género, que se traduce en que hombres y mujeres no reciben el mismo salario por el mismo trabajo. En España fue de casi un 24% en el pasado 2016, la más alta de los últimos seis años.
  • Techo de cristal, que se traduce en que los puestos directivos de mayor responsabilidad están ocupados en su gran mayoría por hombres. También en nuestro sector, el de las ONG, se replican los mismos roles que en el resto de la sociedad: prácticamente el 70% de los puestos de presidencia están ocupados por hombres y en junta directiva están ocupados por el 57%.
  • Crisis de los cuidados, que se traduce en que el trabajo de los cuidados, aquel que sostiene la vida, sigue recayendo en las mujeres, asumiendo las mujeres una mayor carga en su día a día. Un trabajo que no está reconocido y que sigue siendo invisibilizado. Todo ello está íntimamente relacionado con el mayor porcentaje de mujeres en economías informales, precarias e intermitentes, dado que continuamos soportando el mandato del cuidado que debemos compatibilizar con trabajo remunerado en peores condiciones que los hombres. Un ejemplo es el aumento de los contratos a tiempo parcial, donde las mujeres representan un porcentaje mucho más alto que los hombres – de cada 26 mujeres que optan por un trabajo de este tipo para conciliar, un hombre lo hace.

Se trata de una realidad que no entiende de países ni de fronteras. Estos datos de España son un espejo de la situación actual de vulneración de los Derechos de las Mujeres en todo el mundo.

Nos sumamos a la convocatoria internacional de paro laboral y huelga de cuidados propuesta por la Economía Social y Solidaria de Aragón de la que somos miembros. Animamos a que el día 8 de marzo de 12.00 a 12.30 horas (al mediodía) paremos en nuestros puestos de trabajo, en nuestros espacios de cuidados y en nuestros hábitos de consumo. Queremos que este paro sea visible y tenga repercusión, para ello os animamos a que lo convoquéis en vuestro entorno más próximo y accesible (una plaza, en casa, en la tienda, oficina, centro de enseñanza o cadena de montaje, todo vale). En la Plaza del Pilar estaremos unas cuantas entidades de la ESyS en la zona de acampada contra las agresiones machistas por si os apetece uniros.

8M Paro de Mujeres

Cuando nos dicen que la Vida no puede estar en el centro de la economía, nosotras respondemos que la economía es la gestión de la Vida y que es precisamente la sostenibilidad de esta vida lo que debería estar en el centro cualquier análisis o toma de decisión en el ámbito económico. Tenemos claro que el cuestionamiento y la confrontación con el patriarcado son elementos clave para la construcción de alternativas. Y, también, que para construir una economía solidaria y feminista debemos transformar no solo nuestras formas de hacer, sino también a nosotros y nosotras mismas, y a nuestras organizaciones.

¿Por dónde empezar? Avanzamos y compartimos (al menos) doce propuestas…

  1. Sensibilizar y generar conciencia crítica a nuestro alrededor. Formarnos y capacitarnos.
  2. Que nuestros compañeros de la economía solidaria comiencen con esa revisión de la masculinidad hegemónica que exige cuestionar y renunciar a privilegios de género.
  3. Mirarnos hacia lo interno. Realizar diagnósticos de la situación de mujeres y hombres en nuestra organización para identificar dónde están las desigualdades y establecer acciones concretas que nos permitan ir eliminándolas.
  4. Promover procesos de empoderamiento de las mujeres. Preguntarnos ¿dónde están y dónde participan las mujeres de nuestra organización? ¿existe el techo de cristal, dificultades para acceder a los espacios de toma de decisiones? ¿Qué modelos de participación tenemos?
  5. Transformar nuestros procesos de trabajo. Diseñar planes operativos que incluyan TODAS las tareas (productivas y reproductivas) que hacen sostenibles nuestras causas y preguntarnos quién hace cada una de ellas, cómo se traducen en términos de valor monetario, etc.
  6. Revisar nuestra cultura organizacional, analizar los valores que predominan en nuestras organizaciones, muchas veces, contaminadas por la idea de “militancia heroica” valorando y premiando a aquellas personas que trabajan muchas horas, que nunca dicen que no, que nunca están cansadas y que no son emocionales. A aquellas para las que el trabajo es el centro de sus vidas y de su proyecto vital.
  7. Poner encima de la mesa el debate sobre los salarios; si consideramos la retribución como un reconocimiento al valor de lo aportado; o como una forma de cubrir las necesidades vitales de las personas. ¿Hay tareas que se reconocen y pagan, y otras que no?
  8. Integrar una mirada hacia la diversidad; visibilizando la diversidad sexual, de orientación y de identidad, la diversidad funcional, cultural… E incorporar una mirada que tenga en cuenta la superposición de desigualdades (de clase, etnia, raza, orientación sexual, diversidad funcional…) que complejizan las identidades, las condiciones de vida y las distintas (y desiguales) posiciones en el sistema socioeconómico.
  9. Cuidar el lenguaje y las imágenes y hacer un uso inclusivo de las mismas.
  10. Generar protocolos y sistematizar respuestas ante las violencias machistas en nuestras organizaciones. Desde las más sutiles e invisibles (comentarios machistas, ningunear opiniones, invisibilizar tareas…) hasta comportamientos relacionados con el acoso sexual y sexista.
  11. Estar pendientes del cuidado del entorno, de nuestra huella ecológica.
  12. Tejer redes y alianzas entre feministas de las organizaciones de la economía solidaria, pero también, alianzas con organizaciones del movimiento feminista para poner en marcha estrategias comunes.
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